Conciencia sobre el bien ontológico.
Existen 4 bienes, el bien ontológico, el bien valor, el bien
virtud y la regla de oro, el bien ontológico puede entenderse como “el estudio del ser en sí”, el ser en sí
por naturaleza es único, bueno,
bello y verdadero. Todo existe por el simple hecho de ser, y todo lo que existe
es bueno (bueno no significa que sea bondadoso). El bien ontológico es aquello
que nos hace dignos y la dignidad
humana es intransferible, no le
puedo dar mi dignidad a ninguna otra persona, insustituible, es decir no
puedo sustituir mi dignidad con otra, también es invaluable, no puedo darle valor a mi dignidad, ni mucho menos
venderla. La dignidad nos hace auténticos, como se diría en estos días, dejar
de ser borregos, el ser autentico es aquel que se conoce a sí mismo, las
personas necesitan saber que solo conociéndose a sí mismos se puede ser digno y
auténtico.
Es importante
hacernos de una conciencia sobre el bien ontológico pues en la vida, muchos
creen ser malas personas, cuando en el mal ontológico, no existe, todas las
cosas son buenas y a su vez, bellas, únicas y verdaderas, es necesario saber
que para vivir siendo felices, se tiene que ser digno, ser digno es
una virtud que realizan las personas que saben y pueden gobernarse a sí mismas, personas
dueñas de sus acciones y libres que no dejan dominar sus acciones por otros, y
por consecuencia que dejan de ser súbditos, vivir con conciencia sobre ser digno de nuestras
decisiones y acciones haría de las personas, seres felices y libres.
Para realizar cualquier acción es necesario preguntarse a sí
mismos lo siguiente: ¿Afecta nuestra naturaleza?, ¿Es indigno?, ¿Atiende a mi
libertad o a la de los demás?, por el simple hecho de que afecte a mi
naturaleza, sea indigno, o afecte mi libertad o la de los demás, esas acciones
son malas. Con esas preguntas, las demás personas y uno mismo puede vivir
sabiendo que las acciones que realiza son buenas o malas. Ejemplo: un asesino
que siente placer con matar, puede ser su naturaleza el matar personas, pero el
acto es indigno y afecta a las demás personas, por lo tanto es un acto que a
pesar de no afectar la naturaleza de uno mismo, es malo.
El hombre por naturaleza es un ser de acciones, las acciones
pueden ser buenas o malas, las acciones malas se les llama vicios, los vicios
nos hacen dependientes por ejemplo,
el fumar una cajetilla diaria, ¿Afecta a mi naturaleza? Sí, pues me puede
proporcionar enfermedades ¿Es indigno? Sí, ¿Atiende a mi libertad o a la de los
demás? Afecta a quienes no fuman, no cumple las 3 preguntas por lo tanto esa
acción es mala, los vicios denigran, nos
rebaja como personas, y nos hacen infelices por dentro. Por otra parte a las
buenas acciones se les llama virtudes, las virtudes son hechos de la vida que
nos brindan la experiencia de calidad humana. Las virtudes liberan, dignifican y nos hace felices.
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